sábado, 3 de mayo de 2008

MICHAEL APPLE: ESCUELAS DEMOCRÁTICAS



MICHAEL APPLE


Michael W. Apple nació el 20 de agosto de 1942 en una pobre pero políticamente activa familia en Patterson, New Jersey; fue el hogar de uno de los movimientos de trabajadores más radicales en los Estados Unidos. Asistió a dos pequeños colegios nocturnos para alcanzar el bachillerato ya que no pudo estudiar a tiempo completo en una Universidad por problemas económicos, a la vez que trabajaba en una imprenta local y como maestro de escuelas rurales y urbanas ya que en aquellos tempranos años 60 los maestros podían ser contratados sin tener un grado académico, dada la escasez de éstos.
Michael Apple pasó su juventud en los años 60 y por lo tanto daremos una breve ojeada histórica y política a esta época:
En los primeros años de la década del sesenta, tres personajes, que dominan la escena y cuyas voces e imágenes difunden los medios de comunicación de masas, en continuo desarrollo, por todos los hogares, expresan la apertura a los nuevos problemas del mundo, aunque con tonos y perspectivas diferentes. Son ellos Kruschov, con la "coexistencia pacífica"; Kennedy, con las "nuevas fronteras", y el papa Juan XXIII con el "renovado ecumenismo católico". Los tres son expresiones de un mundo en rápida transformación. Los actos y el destino de Kennedy muestran mejor que todo las contradicciones de aquellos años: por una parte, la proclamada confianza en la voluntad y la capacidad de afrontar y resolver pacíficamente los problemas internos e internacionales y, frente a ella, el estallido de la violencia individual y colectiva. En la búsqueda de un equilibrio internacional más estable, Kennedy aplicó en Vietnam una política que partiendo de la promesa de conquistar "el alma y el corazón" de la población, se transformó en la más dura y cruel guerra de destrucción. El enfrentamiento entre el aparato bélico más poderoso y perfeccionado y la guerrilla popular, desembocó por ello en la derrota militar y moral de la política estadounidense, la decisión del presidente Johnson de no presentar su candidatura a las elecciones presidenciales de 1968 y la crisis de conciencia norteamericana. Se puede afirmar que las manifestaciones más evidentes de la crisis, que reavivaban antiguos problemas, se vieron después del asesinato en Dallas, en noviembre de 1963, del presidente Kennedy, que en su programa y en su acción política se había empeñado en superar la discriminación racial que por entonces padecían los ciudadanos negros de Estados Unidos. Tras de Kennedy, el vicepresidente Johnson asumió los poderes presidenciales y consiguió la aprobación de las sobre de civiles. En 1964 fue elegido presidente. No cesaron los enfrentamientos políticos y sociales en el país, a los raciales - que originaron movimientos extremistas y provocaron el asesinato de Malcom X en 1965 y de Martin Luther King en 1968 - se sumaba el creciente malestar por la guerra en Vietnam. La protesta encontró terreno propicio para su difusión en los campus universitarios y en los movimientos juveniles y feministas, asumiendo una dimensión ideológica con rasgos a veces contradictorios y confusos, pero sustancialmente liberadora, pacifista y anticonsumista, acaso inspirada en el de algunas del filósofo Herbert Marcuse.

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